Desde los medios: La Indígena Trans que empezó a ser aceptada

En LGTBI Voz Latina queremos extender las historias posibles, las historias positivas que muestran el triunfo de la tolerancia por sobre el rechazo. La verdad de muchos que han logrado derribar barreras de prejuicio haciendo de este mundo un lugar mejor para vivir, el siguiente articulo es oro puro, disfrútenlo.

Hace siete años “salió del clóset” y su principal desafío ha sido lograr que su pueblo la acepte. Hoy trabaja incansablemente para que otros indígenas como ella se reconozcan.

La joven señala que la aceptación de la familia es el punto más problemático pues si ellos “no te aceptan sientes que estás allá en el vacío, principalmente tu madre porque es la que te trae al mundo, cuando ella te dice: no, yo no quiero que tú seas esto, si tú decides esto te vas de aquí y haz que yo no existo. Es lo más difícil porque madre es una sola y no varias”.

Tener una orientación sexual diferente en los resguardos indígenas no es nada fácil y es un asunto hasta “peligroso”. Con el riesgo de ser discriminados, maltratados y hasta asesinados hay muchos que prefieren permanecer en el clóset.

¿Qué tan difícil es ser una indígena travesti?

Ser una indígena travesti es una situación peligrosa porque en mi etnia no se ve eso. En mi municipio, El Charco, he sido una de las primeras en dar la cara y decidir ser lo que soy. En las comunidades donde he estado siempre me expresan el temor que los vayan a matar, a maltratar, a echar de la casa. Aún es un tabú mi orientación sexual y muchos me preguntan por qué yo decidí ser así.

¿Esos castigos los determina la comunidad en general o las autoridades indígenas?

Según la cultura, es una determinación de los resguardos. Los líderes de las comunidades se reúnen a tomar decisiones sobre lo que se va a hacer, entonces cada territorio tiene sus costumbres y leyes para hacer justicia y establecer los castigos.

¿En qué momento identificó que tenía una orientación sexual diferente?

Eso es de nacimiento, pero me di cuenta cuando tenía 7 años. Mi familia no lo sabía pero yo sí porque había tenido orientaciones cuando estudiaba. Desde entonces ya sabía a lo que me atenía si seguía con ese comportamiento que no podía dominar. Cada día el conocimiento y el avance me fue despertando del lugar donde estaba y a reconocerme y aceptarme como soy.

¿Cuándo tomó la decisión de decirle a su familia?

Cuando tenía 13 años, pero tanto mi familia como mi mamá no me aceptaron al principio, sin embargo hoy me aceptan. En ese entonces fue un momento muy duro, preocupante y peligroso debido a que, según mis raíces, no es aceptado este género porque dicen que es una falta de respeto hacia la raza y la cultura.

¿Cuando era una niña identificó que había otra persona con una orientación sexual diferente dentro del resguardo?

Sí, y actualmente hay muchos, pero el temor de ellos es que les hagan algo. Yo lo decidí en su momento porque en mi familia me dio el apoyo. Además, tras mi preparación como estudiante y por mi participación en muchos eventos escolares tuve la fortaleza de seguir adelante, aceptarme y saber quién era y entender que debía ser alguien para defenderme tanto de mi comunidad como de otras cosas.

¿Cómo es su relación con esa comunidad?

Únicamente mi comunidad, donde nací, me acepta, sin embargo las otras comunidades no lo hacen porque dicen que soy una vergüenza para ellos. Yo les he dicho que: mi vida la decidí así y soy una chica trans pero no lo soy por capricho. Todo esto lo digo con voz dura porque me he preparado, conozco mis derechos y en cualquier momento o situación sé defenderme.

En esa búsqueda de aceptación, ¿De qué manera se está involucrando en procesos donde tiene un espacio la comunidad LGTBI aquí en el municipio?

Ahora me estoy preparando, asistiendo a capacitaciones y conociendo a líderes de asociaciones para que me sigan compartiendo su conocimiento. Yo quiero crear una asociación indígena que apoye a quienes deseen salir del lugar donde están, que no pueden ser felices, a quienes están en el closet porque tienen miedo.


¿Por qué quiere crear esa asociación?

Porque las personas con una orientación sexual diferente, al ver que hay una persona preparada para defenderlos ante cualquier situación, van a aceptarse y tomarán la decisión de decir: yo soy esto y quiero serlo porque así me siento feliz. Pero si no tienen esa fuerza es difícil que puedan reconocerse y aceptar su identidad sexual.

¿Los líderes de su comunidad están dispuestos apoyar a quienes den el paso?

Creo que sí, a mí me dieron el apoyo y me dijeron que cualquier cosa que necesitara, su apoyo o conocimiento, siempre estarían para brindármelo. Ahora, cuando voy a Maíz Blanco, dicto charlas sobre convivencia de género porque en las comunidades indígenas no se abordan estos temas y además no se tiene en cuenta la inclusión de género, ellos creen que solamente son hombres y mujeres, pero hoy hay más.

¿Están haciendo algo para cambiar ese pensamiento en otros resguardos?

Sí, hay un proceso pendiente que yo debo orientar porque soy esa persona que tiene el conocimiento,  la experiencia de lo que es un género diferente. Hay que prestar atención al proceso de surgimiento de los gays, las lesbianas, los travestis y los transgénero.

¿Qué significa la cultura para usted? ¿se involucra en procesos culturales?

La cultura es mi raíz, corre por mis venas. Yo tengo bien claro que, por ser de otro género, no dejaré mi cultura. Siempre he recalcado que la estamos perdiendo porque hoy en día el mundo sigue avanzando, pero eso no implica olvidar nuestras costumbres, ni quiénes somos, por qué somos y de dónde venimos.

¿Qué tiene para decirle a quienes piensan que por el hecho de ser una indígena de la comunidad LGTBI hay una pérdida cultural en usted, que no tiene esa cultura indígena?

Les digo que no se metan eso a la cabeza porque cuando uno sabe quién es y de dónde viene, nunca olvida dónde nació, porque de allá viene una cultura y es la que hace vivir y sentir lo que uno es. Por ser de otro género no he dejado de ser esa misma persona. Siempre tendré en cuenta que soy de otro género, pero tengo mi cultura presente.


¿Qué ha sido lo más difícil en este camino?

Lo más difícil es que te acepte tu familia porque si no lo hace, sientes que estás allá en el vacío. Es muy importante la aceptación de tu madre porque es la que te trae al mundo y cuando ella te dice: no, yo no quiero que tú seas esto, si tú decides esto te vas de aquí y haz que yo no existo, es lo más difícil porque papá puede ser cualquiera, pero madre es una sola.

¿Cuál es su anhelo?

Ser la primera guía de todas las personas con orientación sexual diferente que están escondidas. Que ellos me miren y digan: ya es hora que despertemos, que salgamos de donde estamos, y pasó el tiempo. Ese es mi anhelo y seré la persona más feliz cuando logre un cargo para velar por mi comunidad que hace parte de un género distinto.

¿Qué la hace feliz?

Aceptarme como soy, demostrarle a las personas que aunque no me den su apoyo aún así
yo puedo salir adelante. Ya sé lo quién soy y eso me hace feliz, es lo que deseaba y anhelaba,
hoy lo he cumplido y me sigo preparando para ser una persona reconocida, no solamente por
mi género, sino por el conocimiento que he adquirido cada día.

Este articulo fue originalmente publicado en la web semanarural.com

https://semanarural.com/web/articulo/la-indigena-trans-de-la-comunidad-de-el-charco-que-lucha-por-sus-derechos/965

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s